Elegir las últimas palabras para una despedida siempre resulta difícil, complicado. Porque queremos que esta sea inolvidable, sutil, algunas cortas otras más largas quizás, pero que carguen en ellas todas las emoción que te hace sentir ese recuerdo del ayer. Desearía poder enumerar cada cosa: las buenas, las malas y las grandiosas que me pasaron en el 2010. Algo es seguro todo lo que este año me dejo es gracias a mi Dios.
Pensando en las palabras precisas y sinceras que digan lo q este año dejo para mi
A quienes trajo
A quienes se llevo
A los que siguen conmigo y
A los que no olvido yo.
Este año la fe en mi escritura revivió como el ave fénix de las cenizas que deje guardadas en un cajón. Dos hadas madrinas me presento la vida y con una hermana me bendición mi Dios. Con hadas y esperanzas nuevas un mundo nuevo se abrió donde los caminos se cruzaron y las amistades se juntaron. Quien pueda leer este escrito formo parte de mi historia, del mundo que vivo y creo. Donde todos lloramos la partida de un ser querido, sufrimos la partida de un amor, lloramos la crisis de la educación y disfrutamos los juegos y cuentos de nuestra creación.
Hoy dejó atrás las tristezas, los engaños, las peleas, el estrés de 11 meses y 30 días, porque mañana guardare en la caja de mis recuerdos todos aquellos maravillosos momentos que Dios me permitió vivir. Guardare con celo la llave de la cajita de cristal donde se refleja lo frágil y maravilloso que es la amistad y le pondré un candado que deje ver la fuerza que me une a ellos.
Hoy recopilo mis errores, reflexiono sobre ellos. Miro una vez más hacia atrás y veo todo lo que fue Pero veo el mañana, el abrir de un nuevo año lleno de esperanzas, alegrías, nuevas vidas con las cuales se cruzaran los caminos, nuevos recuerdos que guardar, más historias por compartir, nuevas lecciones que aprender. Y no amarrados al pasado, sino sabiendo que el pasado siempre será parte del recuerdo y aunque las cosas se tornen difícil caminar hacia al futuro es nuestra esperanza de conseguir una vida llena de experiencias inolvidables.
Hoy hago mi último escrito del 2010 y sobra decir que la despedida del año será fácil para algunos y mara muchos otros difícil, pero mañana se abre paso al 2011, esfuerzos por vivir una vida plena continúa y espero que así lo hagan por el que se fue, el que aún tienen y que aún cuenten conmigo.
Mañana despedimos al 2010 y le damos la bienvenida al 2011 Que las bendiciones de dios cubran todos nuestros deseos y metas para nuevo año. Querer a alguien no es decirlo es de mostrarlo, espero habérselos mostrado.